Disfrutando de cine a la mexicana en este 2010 dicen por ahí, pero la verdad es que ese tipo de platillos son muy difíciles de comer hoy en día, y es que, que el chef sea mexicano no significa que el resultado sea un buen retrato de lo que es nuestro país. Véase Biutiful, película nominada al Globo de Oro donde gran parte de la producción así como de los actores son españoles, ah pero como no, va en representación de nuestro país, y pese a que casi nadie haya visto la película ya estaba en la lista de nominados. Y es que Iñarritu nos ha venido mostrando la misma línea de historias desde ya años atrás, sin embargo aunque el señor ya sea más español que mexicano, nos gusta colgarle a sus trabajos el orgullo Nacional.
Historias salieron de todos lados este año y en el menú tuvimos la que nos da una visión del machismo dentro de nuestra figura de familia tradicional, jugado a través de un niño, el drama-terror de este año con un poco de canibalismo, el platillo sadomasoquista con bastante carga sexual que se acojina en una exploración amorosa de dos personajes solitarios, y hasta tenemos también la del comediante que vemos todos los días envuelto en peluche.
Pero bueno, la verdad es que nuestro México se pinta solo para dar buenas historias llenas de una ficción ingeniosa, que se encargan de nada más ni nada menos, que retratar la puritita realidad y que valdría la pena filmar, historias que podemos ver con solo salir a la calle o ya muy sazonadas en los noticieros o en los titulares de los periódicos. Sin embargo en esto del Séptimo Arte, el dejar un sabor a México se le ha complicado a nuestros queridos compatriotas cineastas y con esto del Bicentenario de la Independencia y Centenario de la Revolución las pocas empresas productoras se dedicaron a sacar pelis que nos hicieran sentir, según ellos ,mas Mexicanos contándonos historias como la de Antonio Serrano: Hidalgo, la historia jamás contada , donde un personaje tan común, acartonado y ya poco interesante para muchos, es desdibujado y se ve envuelto en una ficción con sabor a idiosincrasia e hipocresía. O porque no El Atentado de nuestro Veracruzano Jorge Fons un veterano del cual pudiéramos esperar un buen platillo y que sin duda nos quedo a deber mucho, una peli muy pretenciosa (sin tomar en cuenta que su producción fue la más cara de este año) y que dejo a muchos con un sabor a farsa teatral donde se pueden subestimar los arquetipos del mexicano desde la época Pre- Revolucionaria, una historia a la que los 120 minutos no le dieron para cuajar.
Chicogrande fue otro filme estrenado este año con el pretexto del Centenario donde Felipe Cazals hace un suave análisis sobre el hombre de la Revolución, con un estilacho western bastante cuidadito. Por otro lado un vecino del país del norte, el Señor Robert Rodríguez se encargo de poner un poco de sazón en el menú de estas películas de ``conmemoración y festejo Nacional`` con Machete una película que pareciera de serie B gringa y muestra un cine grosero y de bajo presupuesto que hace inminente una historia donde abundan descuartizados, sexo, ruido y venganza que dejan ver ese asco contra aquellos que limitan la frontera y que desmeritan al que se ensucia con machete en mano.
Un film que a mi parecer es el más atinado para estas fechas nomas para darnos una probadita cómica de lo que es nuestro México Lindo y Querido es El Infierno de Luis Estrada y su ya esperada mancuerna con Damián Alcázar, sin duda, su película como ya es costumbre nos deja ver un retrato caricaturesco de lo que vivimos en la sociedad actual, un México donde la violencia, el narco, los políticos corruptos, la iglesia… y una pisca de crisis económica son ingredientes de la misma receta. Una historia donde el buen Benny se topa con un México igual al mismísimo infierno y peor del que pudiera haber huido 20 años atrás; todo ha cambiado, sus amigos se ven inmersos en la delincuencia y el es absorbido a su vez por ellos; una muestra de lo que se vive en nuestro país donde si no puedes contra ellos es mejor unírteles y sacar provecho de ello. La historia con tonos violentos muy bien manejados y permeada de un humor negro nos hace un buen retrato de nuestra sociedad, nada nuevo a decir verdad, nada de que espantarse, siendo que hasta lo que vemos en El Infierno se queda corto con la realidad de la que muchos se hacen de la vista gorda, y eso es lo que hay que aplaudirle hoy a Estrada , una película con el valor de mostrarnos burlonamente una ficción de 142 minutos que nos puede hacer reflexionar sobre ese patriotismo heroico que se ha festejado este año. Y es que aunque arda, en México, el chile así sabe.

Por: Claudia Crespo

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