Más tarde la cosa mejoro, con la presentación de Adanowsky, el mismísimo hijo de Alejandro Jodorowsky, haciendo lo suyo en el escenario, un tipo agradable y loco, que logro prender a la banda con ese sonido “blusero”. Ahora era tiempo de que los ingleses de White Lies salieran al escenario, con esas melodías al puritito estilo de Joy División o interpol, pero la neta parecen ser una banda de dos o tres canciones, de diez o quince minutos, nada más.
Cada vez se acercaba mas la hora de los platos fuertes, y yo ya me formaba con gran emoción después de unas cervezas, para ver a uno de los grandes, Echo and the Bunnymen, banda formada en Liverpool, por ahí de los 80’s con un sonido post-punk lleno de misticismo. Ian McCulloch, líder y frontman de la banda, de inmediato hizo notar la esencia del cuarteto, aunque muchos de los ahí presentes, no tenían ni idea de quien estaba tocando frente a sus narices, The killing Moon abrió los corazones y las gargantas de muchos, para corear memorable canción, (Bello anochecer)
En el mismo escenario ya , todos andaban ansiosos y desesperados por ver salir a interpol, mientras en el escenario de alado, James se encargaba de la parte emotiva del festival, de una manera muy cabrona. Para interpol las luces estaban listas, así como la atmosfera perfecta para que Paul Banks y compañía salieran a tocar, en cuanto los británicos de james concluyeran su presentación. Los primeros riffs desgarradores de Kessler se hicieron escuchar, a si como la voz gruesa y melancólica de Banks. Para mí fue muy grato escuchar temas, del que yo considero, el mejor material discográfico de interpol, el oscuro, frio e hipnótico, “Turn On The Bright Lights”, temas como “Say Hello To The Angels” “Untitle” “Obstacle 1” y “hands away” me pusieron, bien erizo.
En general Ls presentación de Interpol fue buena, aunque poco apacible, los note un poco cansados , Interpol ya no se esfuerza mas, ellos saben bien, que ya tienen al público mexicano en sus bolsillos.en fin, el pavo más grande ya estaba en la mesa, los legendarios… Pixies, quienes descargaban toda su furia en el escenario corona, con ese sonido bien pinche macizo, con un set bastante bueno que hizo brincar y cantar a todos, con esos temas, que yo considero clásicos, era un recital monstruoso, Black Francis y compañía se comieron el escenario y lo mejor de todo, es que su sonido sigue rompiendo madres, y aclaro, no es literal.
Por: Omar Urcid.
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